511. OTOHEMATOMA en la oreja de un gato
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¿Te has preguntado si los problemas en las orejas de tu gato pueden ser señales de algo más grave que está ocurriendo en su organismo?
Hoy hablaremos sobre los otohematomas y todo lo que necesitas saber sobre ellos y por qué NUNCA debes intentar tratarlos por tu cuenta.
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Otohematoma en gatos: por qué se hincha la oreja y cómo se trata
Una oreja que de repente parece inflada, gruesa o deformada puede esconder un otohematoma. Se trata de una acumulación de sangre y líquido entre la piel y el cartílago del pabellón auricular: la parte externa y visible de la oreja.
Aunque la hinchazón llama mucho la atención, el otohematoma no suele ser el problema inicial. Con frecuencia aparece porque el gato se rasca o sacude la cabeza repetidamente debido a dolor o picor en el oído. Tratar solo el bulto sin buscar la causa favorece que vuelva a llenarse.
Cómo reconocer un otohematoma
La oreja afectada puede presentar una zona pequeña abombada o hincharse casi por completo. Al principio suele sentirse blanda, caliente y llena de líquido; con el tiempo puede volverse más firme a medida que se forman coágulos y tejido cicatricial.
Otros signos que pueden acompañarlo son:
- Sacudidas frecuentes de la cabeza.
- Rascado insistente de una o ambas orejas.
- Dolor o rechazo al tocar la cabeza.
- Enrojecimiento, mal olor o secreción del oído.
- Inclinación de la cabeza.
- Una oreja más pesada o caída que la otra.
No toda hinchazón auricular es un hematoma. Abscesos, masas, picaduras y otras lesiones pueden tener un aspecto parecido, por lo que hace falta una exploración veterinaria.
Por qué se forma
El traumatismo repetido puede romper pequeños vasos sanguíneos del pabellón auricular. Entre las causas que provocan picor, inflamación o sacudidas se encuentran las otitis, los ácaros, las alergias, las heridas y algunos cuerpos extraños.
Con menor frecuencia puede haber un trastorno de coagulación u otra enfermedad detrás del sangrado. El veterinario examinará el canal auditivo y puede realizar una citología, buscar parásitos o solicitar otras pruebas según los hallazgos.
Por qué no debes vaciarlo en casa
Pinchar o apretar la oreja es doloroso, puede introducir una infección y no elimina el espacio donde se acumula el líquido. Aunque salga sangre, la cavidad suele volver a llenarse si no se consigue que la piel y el cartílago permanezcan unidos mientras cicatrizan.
Tampoco deben aplicarse gotas, limpiadores ni remedios caseros sin comprobar antes el estado del tímpano y la causa de la otitis. Algunos productos pueden irritar el oído o ser peligrosos si existe una lesión más profunda.
Cómo se trata un otohematoma
El tratamiento se adapta al tamaño, el tiempo de evolución, la causa y el estado general del gato. Puede incluir:
- Drenaje del contenido y medidas para evitar que vuelva a acumularse.
- Cirugía con una incisión, lavado y suturas que cierran el espacio interno.
- Técnicas con pequeños orificios o drenajes, según el caso.
- Analgesia y control de la inflamación.
- Tratamiento específico de la otitis, los ácaros, la alergia u otra causa primaria.
No todos los gatos necesitan exactamente el mismo procedimiento. La decisión corresponde al equipo veterinario después de examinar la oreja; el cuidado posterior y las revisiones también son importantes para detectar una recaída.
Qué pasa si no se trata
El cuerpo puede acabar reabsorbiendo el contenido, pero el proceso puede durar semanas o meses y no está libre de consecuencias. Al cicatrizar, la oreja puede quedar engrosada, encogida y arrugada, con el aspecto conocido como “oreja en coliflor”. La deformidad también puede dificultar la ventilación y la revisión del canal auditivo.
Además, dejar pasar el tiempo mantiene sin resolver la causa que hizo que el gato se rascara. Si hay dolor, infección o parásitos, el problema seguirá afectando a su bienestar.
Qué puedes hacer hasta llegar a la clínica
Evita manipular, masajear o pinchar la hinchazón. No administres antiinflamatorios humanos ni coloques vendajes alrededor de la cabeza. Si el gato se autolesiona, llama a la clínica para recibir indicaciones seguras mientras organizas la visita.
Una revisión rápida permite aliviar el dolor, preservar mejor la forma de la oreja y, sobre todo, descubrir por qué apareció el otohematoma. La clave no es únicamente vaciarlo, sino romper el ciclo de picor, rascado y nueva acumulación de sangre.
En el episodio 511 de La Píldora Felina hablamos de qué es un otohematoma, por qué puede hincharse la oreja de un gato y por qué debe tratarse junto con la causa que provocó el rascado o las sacudidas de cabeza.
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