12. Cuidado DE las uñas y cuidado CON las uñas
Reproducir episodio
Descripción del episodio
¿Has visto alguna vez a tu gato morderse las uñas? ¿O quizás has encontrado una uña entera rota por algún rincón de la casa?
Hoy hablaremos de estas 18 armas letales que tiene tu gato y de qué tienes que hacer para asegurarte que no tenga nunca ningún problema con ellas.
Encuentra más capítulos y información en: www.pupusito.cat
Si quieres enviarme un comentario escríbeme en www.pupusito.cat/contactar
Para que te envie la guía rellena este formulario: https://forms.gle/U4DYmHSb2ZhmsB2k8
Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.
También te puede interesar
Leer más sobre este tema
Cómo cortar las uñas a un gato y detectar problemas a tiempo
Las uñas de los gatos están preparadas para trepar, sujetar objetos, defenderse, rascar y capturar presas. Crecen durante toda la vida y se renuevan por capas. Muchos gatos las mantienen en buenas condiciones mediante el rascado, pero algunos necesitan revisiones y cortes periódicos, especialmente cuando envejecen o se mueven menos.
Cuidarlas no consiste en eliminarlas ni en impedir que el gato arañe. Se trata de comprobar que ninguna crece demasiado, se rompe de forma dolorosa o llega a clavarse en la almohadilla, y de habituar al animal a una manipulación segura y voluntaria.
Cuántas uñas tiene un gato
La mayoría de los gatos tienen cinco dedos en cada pata delantera y cuatro en cada pata trasera: 18 uñas en total. El quinto dedo delantero, situado algo más arriba y parecido a un pulgar, no toca el suelo y su uña puede desgastarse menos. Por eso merece una atención especial.
Existen gatos polidáctilos con dedos adicionales. En ellos hay que localizar y revisar todas las uñas, incluidas las que quedan escondidas entre otros dedos o crecen en una posición poco habitual.
Las uñas están formadas principalmente por queratina y son retráctiles: permanecen protegidas cuando el gato no las utiliza y se exteriorizan al extender los dedos. En su interior se encuentra una zona viva con vasos sanguíneos y nervios que no debe cortarse.
Por qué los gatos necesitan arañar
Arañar superficies ayuda a desprender las capas externas desgastadas de la uña. También permite estirar el cuerpo, marcar el territorio mediante señales visuales y olfativas y liberar tensión.
Encontrar en el suelo una pieza curva y hueca que parece una uña completa suele ser normal. Generalmente es una funda externa que se ha desprendido, no la uña entera. En cambio, si hay sangre, cojera, inflamación o dolor, podría tratarse de una rotura y conviene consultar.
Para facilitar el mantenimiento natural deben ofrecerse rascadores firmes, suficientemente altos y ubicados en lugares relevantes, como zonas de descanso o paso. Algunos gatos prefieren rascar en vertical y otros en horizontal, por lo que puede ser necesario probar varias texturas y orientaciones.
Cuándo hay que cortar las uñas de un gato
No todos los gatos necesitan el mismo calendario. La frecuencia depende de la edad, la actividad, el uso de rascadores y la velocidad de crecimiento. Una revisión cada una o dos semanas permite detectar cambios sin asumir que siempre haya que cortar.
Las uñas pueden necesitar un recorte cuando están muy afiladas, se enganchan con frecuencia en tejidos o empiezan a curvarse hacia la almohadilla. Los gatos mayores, con artrosis, obesidad o enfermedades que reducen su movilidad suelen desgastarlas menos y necesitan controles más frecuentes.
Oír las uñas al caminar no constituye por sí solo un diagnóstico, pero puede ser una señal para revisarlas. Si una uña ya ha penetrado en la piel, no debe intentarse resolver tirando de ella en casa. Puede existir infección y dolor intenso, y el gato necesita atención veterinaria.
Cómo acostumbrar al gato a tocarle las patas
La habituación funciona mejor mediante sesiones breves y progresivas. El objetivo es que el gato pueda apartarse y que la manipulación termine antes de que se enfade o asuste.
Puedes avanzar por etapas:
- Tocar durante un segundo la parte alta de una pata y ofrecer después una recompensa.
- Deslizar suavemente la mano hacia los dedos en sesiones posteriores.
- Sujetar un dedo sin apretar y soltarlo enseguida.
- Presionar con suavidad la almohadilla para exteriorizar una uña.
- Acercar el cortaúñas y premiar sin cortar.
- Cortar una sola punta y finalizar la sesión.
No es necesario hacer todas las uñas el mismo día. Una o dos por sesión pueden ser suficientes. Si el gato retira la pata, aplana las orejas, mueve la cola con fuerza, intenta huir o amenaza, hay que detenerse y volver a un paso más sencillo en otra ocasión.
Sujetarlo por la fuerza puede aumentar el miedo y hacer que las futuras revisiones sean más difíciles. Cuando la manipulación no es segura, la clínica puede proponer un plan individual y valorar medidas para reducir el estrés.
Cómo cortar las uñas de un gato paso a paso
Utiliza un cortaúñas específico para animales y trabaja con buena iluminación. Con el gato relajado, presiona suavemente la almohadilla para que la uña salga. Identifica la zona rosada interior en las uñas claras y corta únicamente la punta transparente, dejando margen.
En uñas oscuras resulta más difícil ver la parte vascularizada. Es preferible retirar cantidades muy pequeñas o pedir una demostración al equipo veterinario. Ten a mano un producto hemostático por si se produce un sangrado accidental; si no se detiene con una presión suave mantenida o la lesión parece profunda, consulta.
Nunca deben utilizarse tijeras inadecuadas que puedan aplastar o astillar la uña. Tampoco hay que cortar al ras ni practicar la desungulación, una cirugía que amputa la última falange y puede ocasionar dolor y problemas de bienestar.
Señales de problemas en las uñas
Durante la revisión, observa todas las patas y consulta si aparece alguno de estos signos:
- Uña curvada o clavada en la almohadilla.
- Sangrado, secreción, mal olor o hinchazón.
- Cojera o rechazo a apoyar una pata.
- Lamido o mordisqueo insistente de un dedo.
- Uñas quebradizas, deformadas o con cambios llamativos de color.
- Dolor o resistencia repentina en un gato que antes toleraba la manipulación.
Morder o retirar las fundas externas puede formar parte del aseo normal. Si la conducta es repetitiva, provoca heridas o afecta a varias uñas, merece una valoración para descartar dolor, enfermedad cutánea o alteraciones en el lecho ungueal.
Qué hacer ante un arañazo de gato
Incluso un movimiento sin intención defensiva puede causar una herida. Lava los arañazos con agua y jabón y consulta con un profesional sanitario si son profundos, afectan al ojo o la mano, muestran signos de infección o la persona tiene defensas bajas.
Algunos gatos pueden portar bacterias como Bartonella henselae, relacionada con la enfermedad por arañazo de gato. Un buen control veterinario de pulgas reduce un factor importante de transmisión entre gatos. Si una garra roza el ojo, aparece dolor, lagrimeo o dificultad para mantenerlo abierto, se necesita atención médica rápida.
Revisar las uñas con regularidad, proporcionar buenos rascadores y enseñar al gato que el contacto con sus patas es predecible ayuda a prevenir muchos problemas. El corte solo debe realizarse cuando haga falta y sin convertirlo en una lucha.
En el episodio 12 de La Píldora Felina hablamos de cómo revisar y cortar las uñas de los gatos, acostumbrarlos a la manipulación y reconocer heridas, uñas encarnadas y otros problemas.
¿Cómo te puedo seguir ayudando?
Recursos diseñados para que tu gato viva mejor.

