568. Nutrición DE LA MADRE durante la lactancia: dieta adecuada para una gata mamá
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¿Qué señales te dicen que tienes que ir YA al veterinario porque la lactancia se está llevando por delante a la mamá?
Hoy hablaremos sobre la nutrición de una gata mamá durante la lactancia y te explicaré cómo organizar en la vida real su comida y su agua para que llegue al final de la lactancia sana y con energía.
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Alimentación de una gata durante la lactancia
La lactancia es una de las etapas que más energía exige al organismo de una gata. Además de mantener su propio cuerpo, debe producir leche para alimentar a varios gatitos. Si su dieta no cubre ese gasto, utilizará sus reservas y puede adelgazar rápidamente, debilitarse o dejar de producir suficiente leche.
Por eso, durante estas semanas no debe seguir una dieta light, para gatos esterilizados o senior, salvo que el veterinario haya dado una indicación muy concreta.
Qué debe comer una gata lactante
Una opción práctica es ofrecer un alimento completo formulado para gatitos o específicamente para gestación y lactancia. Estas dietas suelen aportar más energía y nutrientes en una cantidad de comida que la madre puede consumir con facilidad.
Puede combinarse alimento húmedo y seco, ofrecidos en recipientes separados. La comida húmeda ayuda a aumentar la ingesta de agua, mientras que el alimento seco puede permanecer disponible durante más tiempo. Revisa siempre que ambos sean completos si van a constituir la base de su alimentación.
No añadas calcio, vitaminas ni otros suplementos por tu cuenta. Un exceso también puede causar problemas y cualquier complemento debe responder a una necesidad valorada por el veterinario.
Comida disponible sin horarios estrictos
Durante la lactancia, la gata necesita comer con mucha frecuencia. Lo habitual es facilitarle acceso continuo a un alimento adecuado, en lugar de limitarla a dos o tres raciones pequeñas según los horarios de la familia.
Coloca el comedero cerca de la zona de cría, pero no pegado al arenero. La madre debe poder alimentarse sin alejarse demasiado de los gatitos y sin sentirse expuesta.
Si convive con otros gatos, crea una zona exclusiva para la madre. Así evitarás que los demás consuman su alimento más calórico y podrás comprobar cuánto come realmente. Una habitación tranquila o un acceso selectivo pueden servir, siempre que ella se sienta segura.
La hidratación también es prioritaria
Producir leche aumenta mucho la necesidad de agua. Ofrece varios recipientes limpios y, si le gusta, una fuente. Distribúyelos por la zona donde permanece la gata para que beber no le exija abandonar a la camada durante mucho tiempo.
Renueva el agua con frecuencia y observa si bebe y orina con normalidad. Los alimentos húmedos completos también pueden contribuir a su hidratación, pero no sustituyen el acceso constante a agua fresca.
Cómo saber si la lactancia va bien
Una madre que evoluciona favorablemente mantiene el apetito, conserva energía, cuida a sus crías y no pierde peso de forma marcada. Pesarla de forma periódica permite detectar cambios que podrían pasar desapercibidos a simple vista.
Los gatitos deberían mamar, ganar peso y permanecer tranquilos entre las tomas. Pesarlos cada día a la misma hora, con una báscula precisa, ayuda a identificar pronto a quien no está recibiendo suficiente leche.
Señales de alarma en la madre y los gatitos
Consulta cuanto antes si la gata deja de comer o beber, está apática, pierde mucho peso o presenta temblores, debilidad o desorientación. Las mamas duras, calientes, enrojecidas, dolorosas o con secreción y mal olor también requieren revisión veterinaria.
Los gatitos que lloran continuamente, están fríos o flojos, no maman o no ganan peso necesitan atención rápida. A veces es necesario complementar su alimentación con leche maternizada, pero esto no significa separarlos por completo de la madre. El veterinario debe valorar la causa y enseñar la cantidad, frecuencia y técnica adecuadas.
Revisar hoy la comida, el agua y el peso de toda la familia puede evitar que el agotamiento avance sin que nadie lo perciba.
En el episodio 568 de La Píldora Felina hablamos de cómo alimentar e hidratar a una gata lactante, organizar sus recursos y reconocer las señales de alarma en la madre y sus gatitos.
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