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118. Alimentación especial para una MAMÁ gata

miércoles, 20 de marzo de 2024 00:25:59

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Descripción del episodio

¿Te imaginas qué nutrientes puede necesitar una gatita que está embarazada? ¿Y cuando ya ha parido? ¿Qué alimentación le darías? ¿Puede seguir comiendo lo mismo que comía antes?

Hoy hablaremos sobre la nutrición en gatitas que están lactando a sus bebés y qué tenemos que vigilar en su alimentación


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✅ Notas del programa:

https://www.pupusito.cat/podcast/118-alimentacion-especial-para-una-mama-gata

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Hola, soy Esther Mercadé, tu veterinaria felina, y en este capítulo te hablaré sobre las necesidades especiales de las gatas lactantes 🐱💕🍼. Conocerás cómo las exigencias calóricas y emocionales cambian durante este período vital🍏📚. Te explicaré por qué necesitan una alimentación más energética y equilibrada, y cómo puedes asegurarte de que tengan acceso constante a la comida 🥘🍗.

También vamos a explorar la importancia de la hidratación durante la lactancia 💧💦. Hablaremos de cómo puedes incrementar las fuentes de agua y dar estimulantes para asegurar una correcta hidratación 🌊💧. Y, más allá de lo nutricional, no olvidaremos que las mamás gatas también tienen necesidades emocionales durante esta etapa 🐾❤️.

Por último, si te intriga saber más sobre la gestación, lactancia, o incluso las peculiaridades de los gatos machos, no dudes en hacerme saber. Me encantaría hablar de estos temas en futuros capítulos. Así que, ¿qué esperas? ¡Acompáñame en este viaje lleno de descubrimientos sobre nuestras queridas gatitas! 🎧🐱🌟

Leer más sobre este tema

Alimentación de una gata embarazada y lactante: necesidades y cuidados

La gestación y la lactancia aumentan las necesidades nutricionales de una gata. Producir tejidos fetales y, después, leche para toda una camada exige más energía y nutrientes que el mantenimiento de una adulta. Seguir ofreciendo la misma cantidad de un alimento para gatos adultos puede no cubrir esa demanda, especialmente durante las semanas de máxima producción de leche.

La opción habitual es un alimento completo formulado para crecimiento o para gestación y lactancia, con alta densidad energética y buena digestibilidad. La elección concreta y la cantidad deben adaptarse a la condición corporal, el tamaño de la camada y cualquier problema de salud.

Qué ocurre durante la gestación

La gata es una especie poliéstrica estacional: puede presentar varios ciclos durante la época reproductiva. La ovulación suele estar inducida por la monta y, si se produce gestación, esta dura aproximadamente 63–65 días, aunque existe variación.

A diferencia de la perra, la gata tiende a ganar peso gradualmente desde las primeras semanas. Esa reserva ayuda a afrontar la lactancia, cuando la demanda energética puede superar ampliamente la de un animal adulto no reproductor.

El peso debe aumentar de forma controlada. Una gata demasiado delgada puede llegar al parto con pocas reservas, mientras que un aumento excesivo tampoco es deseable. Las revisiones veterinarias permiten confirmar la gestación, estimar la evolución y ajustar la ración.

Qué alimento necesita una gata embarazada

El envase debería indicar que se trata de un alimento completo apropiado para crecimiento, reproducción o gestación y lactancia. Muchos alimentos para gatitos cumplen este perfil y concentran energía y nutrientes en un volumen que la madre puede consumir.

La transición desde su dieta anterior debe hacerse de forma gradual, salvo indicación veterinaria distinta. Durante el último tercio del embarazo, los fetos ocupan más espacio abdominal y puede resultarle más cómodo comer porciones pequeñas varias veces al día.

No basta con escoger un producto que incluya las palabras “natural”, “premium” o “para mamás”. Hay que comprobar su adecuación nutricional y seguir la cantidad orientativa, ajustándola según el peso y la condición corporal.

Lactancia: la etapa de mayor demanda

Tras el parto, la producción de leche aumenta a medida que crecen los gatitos. La necesidad energética depende del número de crías y suele alcanzar su punto máximo varias semanas después del nacimiento. Una madre con una camada numerosa puede necesitar varias veces la energía que consumía antes de la gestación.

Durante esta fase suele recomendarse acceso libre a un alimento completo para crecimiento o varias comidas abundantes al día. El comedero debe estar cerca del nido pero no dentro de él, en un lugar tranquilo donde la gata pueda comer sin sentirse expuesta.

Hay que controlar que realmente ingiere suficiente cantidad. Reponer el cuenco sin medir ni observar puede ocultar una reducción del apetito. Registrar el alimento ofrecido, los restos y el peso de la madre ayuda a detectar problemas.

Agua y comida húmeda

La leche contiene mucha agua, de modo que la hidratación resulta fundamental. La gata debe disponer siempre de agua limpia y de varios puntos de bebida accesibles. Los recipientes anchos, estables y alejados del arenero suelen facilitar el consumo.

La comida húmeda completa aumenta el agua aportada con la dieta y puede formar parte del plan. No hay que añadir productos para estimular la sed sin indicación profesional. Si bebe mucho más de lo esperado, está deshidratada o deja de producir leche, necesita una valoración.

Los gatitos empezarán a explorar el alimento sólido durante el destete. El alimento de crecimiento de la madre puede facilitar esa transición, siempre presentado con una textura y ubicación seguras para su edad.

¿Necesita calcio, vitaminas o suplementos?

Una dieta completa para reproducción ya contiene vitaminas y minerales en proporciones calculadas. Añadir calcio, fósforo o multivitamínicos por cuenta propia puede desequilibrarla y no previene de forma fiable los problemas del parto o la lactancia.

Los suplementos solo deberían utilizarse cuando el veterinario identifica una necesidad concreta y establece la dosis. Lo mismo se aplica a aceites, probióticos y productos destinados a aumentar la leche. Que sean naturales no garantiza seguridad para la madre ni para los gatitos.

Una dieta casera durante la gestación o lactancia requiere formulación por un veterinario especialista en nutrición. Mezclar carne, hígado, leche y un suplemento genérico no asegura el aporte correcto de energía, aminoácidos, vitaminas y minerales.

Necesidades emocionales de la madre

La alimentación no puede separarse del entorno. La gata necesita un nido tranquilo, cálido y protegido, con posibilidad de salir para comer, beber y usar el arenero. Debe poder decidir cuándo acepta contacto y no hay que manipular continuamente a los recién nacidos.

Si conviven otros animales, conviene evitar que bloqueen sus recursos o entren en el nido. El estrés puede hacer que cambie a los gatitos de lugar, coma menos o permanezca hipervigilante. Una rutina previsible y pocas interrupciones favorecen el descanso.

Señales de alarma después del parto

La madre debería comer, beber, cuidar a las crías y recuperarse progresivamente. Hay que consultar si presenta:

  • falta de apetito, debilidad o fiebre;
  • secreción vaginal maloliente o sangrado abundante;
  • mamas calientes, endurecidas, dolorosas o con secreción anormal;
  • temblores, rigidez, inquietud intensa o convulsiones;
  • vómitos o diarrea persistentes;
  • rechazo de toda la camada o ausencia de leche;
  • pérdida rápida de peso o deshidratación.

Temblores, rigidez, convulsiones, colapso, dificultad respiratoria o sangrado importante son urgencias veterinarias. No se debe intentar corregirlos administrando calcio u otros productos en casa.

También hay que pesar a los gatitos a diario. Una camada que llora continuamente, no se engancha a las mamas o no gana peso puede indicar un problema de la madre, de la producción de leche o de las propias crías.

Alimentación durante el destete

Cuando los gatitos comen cada vez más alimento sólido, la demanda de leche disminuye. La cantidad ofrecida a la madre puede reducirse gradualmente para evitar que mantenga un exceso de energía. Después del destete se reevalúan su peso, musculatura y estado reproductivo para decidir cuándo volver a una dieta de mantenimiento.

Una gata que no va a dedicarse a reproducción debería tener un plan de esterilización acordado con el veterinario. Prevenir nuevas camadas permite proteger su salud y evita repetir periodos nutricionalmente exigentes.

En el episodio 118 de La Píldora Felina hablamos de cómo alimentar a una gata durante la gestación y la lactancia, por qué necesita más energía y agua y qué señales de la madre o de la camada requieren atención veterinaria.

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