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34. Trucos para hidratar a tu gato sin pincharle suero

lunes, 17 de julio de 2023 00:13:54

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Descripción del episodio

¿Podemos ayudar a un gato deshidratado sin necesidad de pincharle suero? ¿Es necesaria la hidratación extra en verano?


Hoy hablaremos sobre la importancia de que tu gato esté bien hidratado y veremos unos trucos para ayudarle a estarlo sin necesidad de suero.


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Cómo hidratar a un gato: agua, comida húmeda y señales de deshidratación

El agua participa en la circulación, la digestión, el control de la temperatura y la eliminación de residuos. Un gato sano mantiene el equilibrio mediante lo que bebe, la humedad de sus alimentos y la regulación de los riñones. Cuando pierde más líquido del que incorpora, aparece la deshidratación.

Los gatos evolucionaron obteniendo buena parte del agua a través de sus presas y pueden mostrar un impulso de sed menos evidente que otras especies. Esto no significa que todos estén ligeramente deshidratados por naturaleza, sino que el entorno y la alimentación deben facilitarles una ingesta adecuada.

Cómo saber si un gato está deshidratado

La deshidratación puede causar encías secas o pegajosas, debilidad, ojos hundidos, menor elasticidad de la piel, poco apetito y cambios en la orina. En casos avanzados el gato puede mostrarse muy apagado, tener las extremidades frías o reaccionar poco.

La prueba de levantar un pliegue de piel y observar cuánto tarda en volver a su posición solo ofrece una orientación limitada. La edad, el peso y la elasticidad individual alteran el resultado, y una prueba aparentemente normal no descarta el problema. La valoración fiable combina exploración clínica, historial y, cuando hace falta, análisis.

Un gato que vomita repetidamente, tiene diarrea intensa, no bebe, no retiene agua o está muy débil necesita atención veterinaria. Intentar compensar una deshidratación importante con trucos domésticos puede retrasar el tratamiento que necesita.

Beber mucho también es una señal de alerta

No solo importa que beba poco. Un aumento claro del consumo de agua o de la cantidad de orina puede aparecer con enfermedad renal, diabetes, hipertiroidismo y otros problemas. A veces el primer indicio es que el bebedero se vacía antes, aparecen grumos de orina más grandes o el gato busca grifos y vasos.

La cantidad adecuada depende del peso, la temperatura, la actividad, el alimento y el estado de salud. Un gato que come dieta húmeda puede beber muy poco del recipiente porque ya incorpora agua con la comida. En lugar de compararlo con una cifra aislada, observa los cambios respecto a su rutina y consulta si persisten.

1. Ofrece agua limpia en varios lugares

Distribuye varios bebederos para que el gato no tenga que cruzar una zona incómoda ni competir con otros animales. Sepáralos del arenero y, si es posible, también del comedero. Muchos gatos prefieren recipientes anchos que no rocen los bigotes, llenos hasta un nivel accesible.

Cambia el agua al menos a diario y con mayor frecuencia si contiene pelo, comida o suciedad. Lava los recipientes para evitar la película de saliva que se forma en las paredes. El cristal, la cerámica apta para alimentos y el acero inoxidable suelen ser fáciles de mantener; sustituye cualquier recipiente deteriorado.

Prueba ubicaciones y formatos diferentes sin retirar de golpe el bebedero habitual. Algunos gatos prefieren agua a temperatura ambiente y otros aceptan mejor una fuente. Lo importante es observar qué opción aumenta su consumo real.

2. Utiliza una fuente si le atrae el agua en movimiento

El sonido y el movimiento pueden animar a beber a determinados gatos, pero una fuente no garantiza por sí sola una hidratación adecuada. Debe desmontarse y limpiarse siguiendo las indicaciones del fabricante, incluidos bomba, conductos y filtro. El agua en circulación también acumula biofilm si no se mantiene.

Colócala en una zona tranquila y deja otro recipiente durante el periodo de adaptación. Si el motor hace ruido, vibra o está junto a un electrodoméstico, el gato puede evitarla. Nunca esperes a que la fuente quede casi vacía, porque la concentración de suciedad aumenta y la bomba puede averiarse.

3. Aumenta la proporción de alimento húmedo

La comida húmeda contiene mucha más agua que el alimento seco y puede contribuir de forma relevante a la ingesta diaria. Debe ser completa si constituye una parte importante de la dieta; los productos complementarios no siempre aportan todos los nutrientes necesarios.

Haz la transición de manera gradual para evitar rechazo o molestias digestivas. Se puede añadir una pequeña cantidad de agua templada a la comida si el gato acepta la textura, aumentando poco a poco. Retira los restos tras un tiempo prudente, especialmente en verano, para que no se deterioren.

Los gatos con dietas terapéuticas, enfermedad renal, cardiaca, urinaria o digestiva necesitan un plan acordado con su veterinaria. Cambiar el alimento o añadir productos ricos en sodio puede ser contraproducente.

Cómo dar sabor al agua con seguridad

Algunos gatos aceptan agua aromatizada con una pequeña cantidad del líquido de una comida húmeda que ya toleran. Debe ofrecerse como complemento en un recipiente separado, conservando siempre agua limpia sin sabor.

Evita caldos comerciales y preparados con cebolla, ajo, puerro, exceso de sal, especias o grasas. Estos ingredientes pueden ser perjudiciales y el agua aromatizada se estropea con rapidez. Los cubitos muy fríos no resultan atractivos para todos y nunca deben sustituir el acceso continuo al agua normal.

Los suplementos de hidratación pueden ser útiles en situaciones concretas, pero aportan nutrientes y calorías y no reemplazan una fluidoterapia cuando existe deshidratación. Antes de incorporarlos, comprueba con la veterinaria si encajan con la dieta y la enfermedad del gato.

No fuerces agua con una jeringa

Introducir líquido en la boca de un gato que se resiste puede hacer que lo aspire hacia los pulmones. Tampoco se debe administrar suero subcutáneo o intravenoso sin prescripción, pauta y entrenamiento profesional. La cantidad y el tipo de fluido dependen del problema y un exceso puede ser peligroso, especialmente en enfermedades cardiacas o renales.

Para vigilar la hidratación, observa de forma conjunta apetito, energía, bebederos y arenero. Registrar cambios y comunicarlos pronto permite actuar antes de que un desequilibrio leve se convierta en una urgencia.

En el episodio 34 de La Píldora Felina hablamos de por qué los gatos pueden beber menos de lo esperado y cómo el agua limpia, varios bebederos, las fuentes y la comida húmeda ayudan a mantener una hidratación adecuada.

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