Volver a episodios
Imagen del episodio 196. Glosario de verano: Espondiloartosis

196. Glosario de verano: Espondiloartosis

lunes, 8 de julio de 2024 00:12:34

Reproducir episodio

Descripción del episodio

¿Conoces la espondiloartrosis y cómo afecta a la movilidad y bienestar de los gatos? ¿Sabías que tu gato podría estar sufriendo dolor sin que te des cuenta? ¿Te gustaría aprender a identificar las señales de dolor en tu gato para mejorar su calidad de vida?

Hoy hablaremos sobre la espondiloartrosis, y un dolor terrible que pueden sufrir los gatos sin que nos demos cuenta.


¡NUEVO Canal de Telegram! ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠💬 Entra desde aquí 💬⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠

¡Ya está aquí el curso gratuito ENTIENDE A TU GATO EN 7 DÍAS!!

✨✨⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠Entiende a tu gato desde aquí⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠✨✨

💙💙 Apuntáte a la newsletter FeliciCat y participa en el sorteo de una Asesoría Felina Online: ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠Clica aqui⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠ 💙💙

Encuentra más capítulos e información en: ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠www.pupusito.cat⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠ 🐈🌐

✅ Notas del programa:

https://www.pupusito.cat/podcast/196-glosario-de-verano-espondiloartosis

Leer más sobre este tema

Espondiloartrosis en gatos: señales de dolor y problemas de movilidad

La espondiloartrosis es un proceso degenerativo que afecta a las articulaciones de la columna vertebral. En gatos también se habla de espondilosis deformante cuando las radiografías muestran proliferaciones de hueso, llamadas osteofitos, en los bordes de las vértebras.

Encontrar cambios degenerativos en una radiografía no significa automáticamente que el gato tenga un dolor intenso. Algunos son hallazgos incidentales y no producen signos. Otros, en especial cuando afectan a la región lumbosacra o conviven con otra enfermedad vertebral, pueden asociarse con rigidez, dolor y cambios importantes de comportamiento.

Qué ocurre en la columna

La columna está formada por vértebras unidas mediante articulaciones, discos y ligamentos. Estas estructuras permiten la flexibilidad característica de los gatos y, al mismo tiempo, protegen la médula espinal.

Con la degeneración pueden aparecer remodelación ósea y osteofitos. En la espondilosis deformante, esos crecimientos se forman habitualmente en la parte inferior de los cuerpos vertebrales y, en ocasiones, llegan a crear puentes entre vértebras contiguas.

El proceso se observa con mayor frecuencia a medida que aumenta la edad. Un estudio radiográfico halló espondilosis en una proporción relevante de gatos examinados y relacionó la afectación lumbosacra con cambios percibidos por sus familias, como menor disposición a saludar o recibir caricias, más irritabilidad y peor calidad de vida.

La asociación no permite atribuir cualquier cambio de conducta a una radiografía. Hay que comprobar si la localización, la exploración y los signos del gato encajan, además de descartar otras causas de dolor.

Cómo puede mostrar dolor un gato

Los gatos con dolor de espalda rara vez lo expresan de una forma espectacular. Suelen evitar movimientos que les resultan incómodos y reorganizan su rutina. Esa adaptación puede confundirse con tranquilidad o envejecimiento normal.

Las señales posibles incluyen:

  • Dejar de saltar a lugares que antes utilizaba.
  • Dudar antes de subir o bajar y calcular más cada movimiento.
  • Caminar con rigidez o con la espalda en una postura diferente.
  • Jugar, correr o explorar menos.
  • Dormir en superficies bajas y accesibles.
  • Rechazar las caricias en la espalda o reaccionar al ser levantado.
  • Acicalarse menos, sobre todo en la parte posterior del cuerpo.
  • Tener dificultades para entrar en un arenero alto o adoptar postura para eliminar.
  • Mostrar irritabilidad, aislamiento o menor interés por interactuar.
  • Perder musculatura por reducir la actividad.

Una reducción de la movilidad no debe aceptarse sin más como parte de la edad. También puede deberse a artrosis en caderas, rodillas o codos, debilidad muscular, obesidad, alteraciones neurológicas, lesiones de discos, estreñimiento u otras enfermedades.

Cuándo es una urgencia

El dolor crónico merece consulta, pero algunas señales exigen una valoración urgente. Hay que acudir cuanto antes si el gato:

  • Pierde de forma repentina la capacidad de caminar o arrastra una o más patas.
  • No puede mantenerse en pie o muestra falta de coordinación intensa.
  • Tiene dolor agudo, grita o no permite ningún movimiento.
  • Pierde el control de la orina o las heces, o no consigue orinar.
  • Presenta debilidad progresiva, traumatismo o parálisis.

Estos signos pueden indicar compresión de la médula o de los nervios, una lesión traumática u otro problema neurológico. No conviene manipular repetidamente la columna ni dar analgésicos de casa mientras se organiza el traslado.

Diagnóstico: la radiografía es una parte del estudio

La familia aporta información que difícilmente aparece en consulta. Los vídeos del gato saltando, usando escaleras, entrando al arenero o levantándose tras dormir permiten valorar su movilidad habitual.

El veterinario combina esos datos con una exploración ortopédica y neurológica. Palpa la columna, evalúa la musculatura, observa la marcha y comprueba reflejos y sensibilidad. La reacción al tacto se interpreta con prudencia, porque el miedo también modifica la respuesta.

Las radiografías muestran cambios óseos y ayudan a detectar espondilosis, artrosis, fracturas y algunas alteraciones del espacio intervertebral. La intensidad de los cambios radiográficos no siempre coincide con el grado de dolor. Tampoco todas las enfermedades de discos, nervios o tejidos blandos se ven bien con esta prueba.

Cuando existen déficits neurológicos, dolor intenso sin explicación o dudas sobre una compresión, pueden ser necesarias una tomografía o una resonancia magnética. Un ensayo analgésico supervisado y el seguimiento de actividades concretas también ayudan a establecer la relevancia clínica del hallazgo.

Cómo se trata el dolor asociado a la columna

No existe un tratamiento único para todas las alteraciones vertebrales. El plan depende de si el gato presenta solo un hallazgo radiográfico, dolor degenerativo, una enfermedad de disco, inestabilidad, inflamación o compresión nerviosa.

Para el dolor musculoesquelético pueden utilizarse antiinflamatorios no esteroideos u otros analgésicos seleccionados por el veterinario. Antes y durante tratamientos prolongados se valora la hidratación, la función renal y hepática, la presión arterial y el resto de medicaciones.

El frunevetmab es un anticuerpo monoclonal autorizado para aliviar el dolor asociado a la osteoartritis felina. Actúa sobre el factor de crecimiento nervioso implicado en las vías del dolor; no repara las vértebras ni garantiza que cualquier dolor de espalda responda. Su uso requiere un diagnóstico y objetivos de seguimiento claros.

Nunca deben administrarse ibuprofeno, paracetamol u otros analgésicos humanos. Pueden causar intoxicaciones graves en gatos. Tampoco se combinan antiinflamatorios, corticoides o suplementos por iniciativa propia.

CBD y condroprotectores: qué se puede esperar

El guion menciona CBD y condroprotectores como complementos. La evidencia clínica felina sobre el CBD para el dolor articular sigue siendo limitada, y los productos comerciales presentan diferencias de concentración, pureza y contenido en THC. No debe considerarse una alternativa demostrada al tratamiento veterinario ni administrarse sin supervisión.

Los suplementos articulares tampoco alivian por sí solos un dolor importante. Algunos ingredientes se estudian como parte de un manejo multimodal, pero los resultados son variables y la evidencia para glucosamina y condroitina es insuficiente. Conviene revisar cada producto para evitar interacciones, exceso de calorías o expectativas que retrasen una analgesia eficaz.

Adaptar la casa para reducir el esfuerzo

El entorno puede disminuir el número de movimientos dolorosos sin privar al gato de sus actividades. Las modificaciones se eligen según los lugares que utiliza y la capacidad que conserva.

  • Colocar rampas o escalones estables para acceder a camas, sofás y ventanas.
  • Añadir superficies antideslizantes en recorridos habituales.
  • Ofrecer areneros grandes con al menos una entrada baja.
  • Distribuir agua, comida, descanso y areneros sin obligarlo a usar escaleras.
  • Mantener camas cálidas y acolchadas en lugares donde siga sintiéndose acompañado.
  • Facilitar el acicalamiento con un cepillado suave si lo acepta.
  • Promover juego tranquilo y movimiento regular sin saltos forzados.
  • Controlar el peso mediante un plan nutricional, evitando dietas bruscas.

El reposo absoluto prolongado puede reducir la musculatura, salvo que el veterinario lo indique por una lesión concreta. El objetivo habitual es mantener actividad cómoda, segura y adaptada.

Medir la respuesta con actividades reales

Para saber si el manejo funciona, pueden elegirse tres o cuatro acciones que el gato valore: subir a su rascador, entrar al arenero, jugar o saludar a la familia. Anotar su frecuencia y grabar vídeos comparables antes y después de iniciar el tratamiento aporta información más útil que una impresión general.

Si mejora, el plan se mantiene y se revisa su seguridad. Si no cambia o empeora, hay que replantear el diagnóstico, la dosis, el entorno o la presencia de otra enfermedad. Aliviar el dolor de un gato con problemas de columna es un proceso de evaluación continua, no una consecuencia automática de ver osteofitos en una radiografía.

En el episodio 196 de La Píldora Felina hablamos de qué es la espondiloartrosis, qué cambios de movilidad y comportamiento pueden revelar dolor y cómo combinar el diagnóstico veterinario, la analgesia y las adaptaciones de la casa para proteger la calidad de vida.

¿Cómo te puedo seguir ayudando?

Recursos diseñados para que tu gato viva mejor.

Más recursos en pupusito.cat →