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Imagen del episodio 11. ¿Hacerlo dentro o fuera? Esa es la cuestión.. (Parte 1)

11. ¿Hacerlo dentro o fuera? Esa es la cuestión.. (Parte 1)

lunes, 20 de marzo de 2023 00:19:48

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Descripción del episodio

¿Alguna vez tu gato ha hecho caca fuera del arenero? Puede ser que hayas notado que maúlla o rasca mucho cuando va al arenero.. o quizás algunas cacas era muy duras..


Hoy hablaremos de los problemas más habituales relacionados con las cacas y el arenero, y te explicaré cómo ayudar a tu gato cuando está en su momento All Bran. 


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Mi gato hace caca fuera del arenero: estreñimiento, dolor y otras causas

Cuando un gato hace caca fuera del arenero, maúlla al defecar o pasa mucho tiempo intentando evacuar, no está protestando ni actuando por venganza. Ese cambio puede indicar estreñimiento, dolor, rechazo del arenero u otro problema médico. Observar las heces y el comportamiento permite detectar la dificultad antes de que se complique.

No conviene esperar varios días ni probar laxantes humanos por cuenta propia. El estreñimiento puede avanzar y llegar a requerir hidratación, medicación, enemas o extracción de las heces bajo sedación. Además, el esfuerzo dentro del arenero puede confundirse con una obstrucción urinaria, que constituye una emergencia.

Señales de que un gato tiene problemas para defecar

Algunas pistas son muy claras, como encontrar heces en la bañera, la cama o junto al arenero. Otras aparecen durante el ritual de eliminación:

  • Entra y sale repetidamente del arenero sin producir heces.
  • Se mantiene agachado, hace fuerza o maúlla.
  • Rasca durante mucho tiempo y cambia de posición.
  • Produce bolitas pequeñas, secas y muy duras.
  • Defeca con menos frecuencia de lo habitual.
  • Sale corriendo o se lame insistentemente después.
  • Deja las heces sin cubrir cuando antes las tapaba.
  • Evita un arenero que utilizaba con normalidad.

La frecuencia normal varía entre gatos y depende de su dieta. Por eso es útil conocer su patrón habitual y fijarse en los cambios, no solo en un número concreto de deposiciones.

Cómo saber si intenta hacer caca o pipí

Un gato que adopta la postura repetidamente y no elimina nada puede estar estreñido, pero también podría tener dificultad para orinar. Desde fuera, ambas situaciones se parecen. Comprueba si hay heces y si aparecen cantidades normales de orina en el arenero, sin manipular ni presionar el abdomen.

Si intenta orinar y no sale nada o solo produce gotas, especialmente si es macho, necesita atención veterinaria inmediata. Una obstrucción uretral puede empeorar rápidamente y resultar mortal. El maullido, el lamido genital, los vómitos, el abatimiento y un abdomen doloroso aumentan la urgencia.

Por qué el estreñimiento provoca heces duras

El colon absorbe agua del contenido intestinal. Cuando las heces permanecen allí demasiado tiempo, pierden humedad, se endurecen y resultan más difíciles y dolorosas de expulsar. Ese dolor puede hacer que el gato retenga todavía más, creando un círculo que agrava el problema.

La deshidratación, una dieta inadecuada, la ingestión de material no digerible, la escasa actividad y algunos medicamentos pueden contribuir. También existen enfermedades renales, alteraciones neurológicas, estrechamientos de la pelvis y trastornos del colon que requieren diagnóstico.

En episodios prolongados o recurrentes puede desarrollarse un megacolon, en el que el intestino grueso pierde capacidad para mover las heces con eficacia. Por eso no hay que normalizar las deposiciones siempre secas o los esfuerzos repetidos.

Dolor y dificultades para entrar en el arenero

La artrosis, una lesión de cadera, el dolor de espalda o una antigua fractura pueden hacer que subir un borde alto, agacharse o girar dentro de una caja pequeña resulte incómodo. El gato puede elegir una superficie accesible o defecar justo al lado.

Este problema es frecuente en animales mayores, pero la edad no convierte el dolor en algo normal. Otros indicios pueden ser dejar de saltar, dudar ante las escaleras, dormir en lugares más bajos, asearse menos o mostrarse irritable al tocar determinadas zonas.

Mientras se solicita una valoración, puede ofrecerse una bandeja amplia con una entrada baja. Debe conservar suficiente arena y estabilidad; una superficie resbaladiza o demasiado pequeña tampoco facilita una postura cómoda.

El arenero también puede ser parte del problema

No todas las deposiciones fuera de la caja se deben al estreñimiento. El gato puede rechazarla si está sucia, es pequeña, tiene tapa, contiene una arena perfumada que le molesta o se encuentra en un lugar ruidoso y sin vías de escape.

En hogares con varios gatos hacen falta recursos distribuidos, no una única zona con todas las bandejas juntas. Como orientación general suele recomendarse un arenero por gato más uno adicional, aunque la disposición del hogar y las preferencias individuales también importan.

Retira las deposiciones a diario, evita cambios bruscos de sustrato y limpia con productos sin olores intensos. Nunca castigues al gato ni lo lleves a la fuerza hasta las heces: aumentaría el estrés y podría reforzar el rechazo al lugar.

Qué hacer si las heces son muy duras

Contacta con el veterinario para valorar la gravedad y la causa. Es especialmente importante si el gato lleva más tiempo de lo habitual sin defecar, hace esfuerzos repetidos, vomita, come menos, está decaído o tiene el abdomen dolorido.

Favorecer una buena hidratación puede formar parte del plan. La comida húmeda completa, varios recipientes de agua limpia y una fuente que el gato acepte pueden aumentar el consumo. Sin embargo, no debe añadirse aceite, fibra, laxantes ni enemas sin indicación profesional. Algunos enemas para personas son tóxicos para los gatos y distintas causas de estreñimiento necesitan tratamientos diferentes.

El veterinario puede explorar el abdomen, valorar la hidratación y el dolor y realizar pruebas de imagen o análisis cuando sean necesarios. Pregunta antes de la cita si el gato debe acudir en ayunas; no lo decidas por tu cuenta, sobre todo si ya come poco.

Registrar las heces ayuda al diagnóstico

Anota cuándo fue la última deposición normal, la frecuencia, el tamaño y la consistencia. Una fotografía puede servir para enseñar su aspecto sin tener que transportarla. También informa de cambios de dieta, medicamentos, vómitos, apetito, consumo de agua y cantidad de orina.

En hogares con varios gatos puede ser difícil saber quién ha defecado. Separarlos temporalmente en espacios cómodos y con todos sus recursos, siguiendo el consejo veterinario, puede ayudar a identificar al afectado sin generar una competición adicional.

Cuándo acudir con urgencia

Además de la sospecha de obstrucción urinaria, se necesita atención rápida si hay vómitos repetidos, debilidad, pérdida marcada de apetito, abdomen distendido, sangre abundante, dolor intenso o intentos continuos sin conseguir evacuar. Un hilo u otro cuerpo extraño visible en el ano nunca debe extraerse tirando de él.

Mirar el arenero a diario aporta información valiosa sobre la salud digestiva y urinaria. Detectar cambios en las heces, la frecuencia o la postura permite actuar antes y adaptar tanto el tratamiento como el entorno.

En el episodio 11 de La Píldora Felina hablamos de las señales de estreñimiento y dolor al defecar, los motivos por los que un gato hace caca fuera del arenero y cómo ayudarlo con seguridad.

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