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763. El gato con CARDIOPATÍA también necesita una DIETA ADAPTADA

miércoles, 9 de septiembre de 2026 00:24:42

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Descripción del episodio

💙 ¿Tener una cardiopatía significa que debe comer sin sal desde el primer día?

🧡 ¿Y si adelgazar no fuera una buena noticia, sino una señal de que está perdiendo músculo?

🩵 ¿Sabías que hidratarlo bien no significa obligarlo a beber más ni añadir líquidos por tu cuenta?


Hoy hablaremos sobre la dieta de los gatos con cardiopatía y te explicaré cómo adaptar la sal, el peso, la energía y la hidratación sin caer en soluciones extremas.


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Alimentación para gatos con cardiopatía: sodio, peso e hidratación

Una enfermedad cardiaca no obliga automáticamente a dar una dieta sin sal ni significa que el gato ya tenga insuficiencia cardiaca. La alimentación debe adaptarse a la fase de la cardiopatía, el apetito, el peso, la masa muscular, la función renal y la medicación de ese gato.

Hay animales con una cardiopatía estable y sin síntomas, otros con mayor riesgo de complicaciones y otros que ya han sufrido insuficiencia cardiaca congestiva. Sus necesidades no son idénticas. Aplicar la restricción más intensa desde el primer día puede hacer que el alimento resulte poco apetecible y que el gato no ingiera suficientes calorías.

¿Un gato con cardiopatía debe comer sin sal?

El sodio es un nutriente necesario. En los pacientes cardiacos no se busca eliminarlo por completo, sino evitar excesos y decidir el grado de restricción según la situación clínica.

En una cardiopatía leve y sin síntomas puede bastar una reducción moderada. Cuando existe insuficiencia cardiaca congestiva, el veterinario puede recomendar una restricción mayor para ayudar a controlar la retención de líquidos. La dieta no debe cambiarse únicamente por el resultado de una ecografía, sin valorar la fase de la enfermedad y el estado nutricional.

Parte del sodio puede proceder de alimentos que no consideramos parte de la dieta principal:

  • Jamón, queso, embutidos y otros alimentos de mesa.
  • Atún conservado en salmuera.
  • Caldos preparados para personas.
  • Premios, productos dentales y suplementos.
  • Comidas utilizadas para esconder la medicación.

Una receta casera sin sal añadida no es necesariamente segura ni completa. Puede tener cantidades inadecuadas de proteína, taurina, vitaminas, minerales o energía. Si la familia desea cocinar para el gato, la formulación debe realizarla un profesional de la nutrición veterinaria teniendo en cuenta también la cardiopatía.

La importancia del peso y la masa muscular

El sobrepeso puede dificultar la movilidad y aumentar el esfuerzo respiratorio. Sin embargo, adelgazar deprisa tampoco es una buena señal en un gato cardiópata. La insuficiencia cardiaca puede reducir el apetito y favorecer la pérdida de músculo.

El peso por sí solo no cuenta toda la historia. Puede disminuir al eliminarse líquido con los diuréticos, mantenerse estable mientras el gato pierde músculo o bajar porque está comiendo menos.

Conviene controlar tres aspectos por separado:

  • El peso corporal.
  • La cantidad de grasa.
  • La masa muscular, especialmente en el lomo, la cabeza y las extremidades.

En un gato con cardiopatía interesa controlar el exceso de grasa y proteger el músculo. Para ello necesita suficientes calorías, proteína adecuada y un alimento completo que acepte. Una dieta teóricamente perfecta deja de ser útil si provoca que coma mucho menos.

La pérdida de apetito puede estar relacionada con la enfermedad, con una descompensación o con efectos de la medicación. No debe atribuirse de entrada al aburrimiento con la comida.

Taurina y suplementos para el corazón

La taurina es esencial para los gatos y su déficit puede causar una cardiomiopatía dilatada. Los alimentos completos para gatos deben aportar este aminoácido, pero no todas las cardiopatías están causadas por una carencia ni todos los pacientes necesitan recibir taurina adicional.

Tampoco conviene administrar potasio, omega-3, antioxidantes u otros suplementos solo porque se anuncien como beneficiosos para el corazón. Los diuréticos y otros fármacos pueden alterar los electrolitos, mientras que algunos suplementos pueden interactuar con la medicación o aportar una cantidad inadecuada.

No añadas suplementos sin revisar el diagnóstico, la dieta, las analíticas y el tratamiento con el veterinario o el cardiólogo. Si existe un déficit concreto, el profesional podrá elegir el producto y la cantidad adecuados.

Hidratación: agua disponible sin añadir líquidos por cuenta propia

Un gato que toma diuréticos suele orinar más. Debe disponer siempre de agua fresca y accesible en varios puntos. La comida húmeda completa puede contribuir a la ingesta de agua si encaja en el plan nutricional y el gato la acepta.

Acceso libre al agua no significa que sea seguro aportar líquidos adicionales de cualquier manera. No administres suero subcutáneo, bebidas con electrolitos ni agua con jeringa sin indicación veterinaria, especialmente si el gato tiene insuficiencia cardiaca o respira con dificultad.

Un paciente puede necesitar beber libremente y, al mismo tiempo, no tolerar una carga extra de fluidos. El equilibrio es todavía más delicado cuando conviven la cardiopatía y la enfermedad renal. En estos casos, el tratamiento y la alimentación deben considerar las necesidades de ambos órganos.

Qué conviene vigilar en casa

La dieta debe revisarse si cambia la fase de la cardiopatía, la medicación, el apetito o la función renal. En casa puedes registrar:

  • El peso y cualquier pérdida visible de músculo.
  • La cantidad de comida que realmente ingiere.
  • La sed y la cantidad aproximada de orina.
  • La frecuencia respiratoria mientras duerme, si el veterinario ha explicado cómo medirla.
  • Cambios en la actividad, el descanso o la tolerancia al esfuerzo.

Los controles veterinarios pueden incluir la función renal y los electrolitos, sobre todo cuando el gato recibe diuréticos. Lleva una lista de todo lo que come, incluidos premios, suplementos y alimentos utilizados para administrar pastillas.

Si deja de comer, está muy apático o respira más rápido o con mayor esfuerzo, contacta con el veterinario sin esperar a cambiar la comida. Una respiración dificultosa es una urgencia y no debe intentarse dar agua o alimento con jeringa.

La dieta cardiaca no consiste en aplicar una prohibición única. Consiste en ajustar sodio, energía, proteína e hidratación a la evolución del gato sin sacrificar el apetito ni la masa muscular.

En el episodio 763 de La Píldora Felina hablamos de cómo adaptar la sal según la fase de la cardiopatía, por qué hay que vigilar el peso y el músculo, qué precauciones tomar con la hidratación y cuándo revisar la dieta con el equipo veterinario.

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