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68. Consejos de conservación de alimentos

miércoles, 10 de enero de 2024 00:18:19

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Descripción del episodio

¿Tu gato es muy exquisito y prefiere la comida cuando está recién abierta? ¿Te has fijado alguna vez que si le pones demasiada comida húmeda luego la deja y se le queda reseca y la tienes que tirar?

Hoy hablaremos sobre la conservación adecuada de la comida de tu gato y cómo puedes hacerlo para que tires menos comida y además no haya contaminación con hongos o cosas peores!


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✅ Notas del programa:⁠ https://www.pupusito.cat/podcast/68-consejos-de-conservacion-de-alimentos


🐱 En este fascinante episodio del podcast, Esther Mercadé 🎙️, te ofrece una guía detallada sobre la conservación adecuada de la comida de tu gato 🥘

No solo te enseña a detectar la contaminación de los alimentos 🦠, sino que también te proporciona consejos útiles para evitarla. Aprenderás sobre los riesgos de contaminación por hongos 🍄, ácaros y bacterias 🦟 y cómo estos pueden afectar la salud de tu gato.

Esther destaca la importancia de almacenar correctamente los alimentos 📦, respetar la cadena de frío ❄️ y comprobar la caducidad de los productos 🗓️

También te dará consejos sobre cómo prevenir la contaminación cruzada en la cocina 🍳🛡️

Este episodio es imprescindible si quieres aprender a manejar la alimentación de tu gato de manera segura y efectiva 🛠️

¡Te garantizamos que aprenderás algo nuevo y valioso sobre el cuidado de tu gato! 🐈💡

No te pierdas este episodio lleno de consejos prácticos y útiles que te ayudarán a mantener a tu gato feliz y saludable 😺❤️

Leer más sobre este tema

Cómo conservar la comida del gato de forma segura

La forma de almacenar el pienso y la comida húmeda influye en su sabor, su valor nutricional y su seguridad. El calor, la humedad, el oxígeno y una mala higiene favorecen el deterioro y la contaminación. Además de desperdiciar alimento, una conservación incorrecta puede provocar enfermedad en el gato y exponer a las personas del hogar a microorganismos.

Revisar el envase, servir porciones pequeñas y limpiar los recipientes son medidas sencillas que reducen estos riesgos.

Qué puede contaminar la comida del gato

Los alimentos mal almacenados pueden desarrollar moho o contaminarse con bacterias. Algunas especies de hongos producen micotoxinas, como las aflatoxinas, capaces de dañar el hígado. Entre los signos posibles se encuentran falta de apetito, debilidad, vómitos e ictericia.

Bacterias como Salmonella o determinadas cepas de Escherichia coli pueden causar diarrea, vómitos, fiebre y deshidratación. El alimento crudo aumenta la posibilidad de introducir patógenos en platos, encimeras, manos y heces, incluso cuando el gato no presenta síntomas.

Los ácaros del almacenamiento pueden multiplicarse en productos secos expuestos a humedad y calor. En animales sensibles pueden relacionarse con reacciones alérgicas. Mantener el alimento seco y bien cerrado ayuda a limitar su presencia.

Si el gato ha comido un producto sospechoso y presenta vómitos, diarrea, decaimiento, temblores, falta de apetito o color amarillento en ojos o encías, contacta con un veterinario. Conserva el envase y el número de lote para facilitar la investigación.

Cómo guardar correctamente el pienso

Conserva las croquetas en su bolsa original, cerrada con cuidado y protegida de luz, calor y humedad. El envase está diseñado para limitar el contacto con el aire y mantiene visibles el lote, la fecha y las instrucciones en caso de retirada del producto.

Puedes introducir la bolsa completa dentro de un recipiente hermético limpio. Es preferible a verter el pienso directamente, porque las grasas quedan adheridas a las paredes y pueden enranciarse si se añade comida nueva sin lavar y secar el contenedor.

Compra un tamaño que el gato pueda consumir dentro del plazo recomendado después de abrirlo. Un saco grande no siempre supone ahorro si pierde aroma o frescura antes de terminarse. Evita almacenar el alimento en balcones, garajes húmedos o junto a productos de limpieza.

No congeles el pienso de manera rutinaria sin comprobar las indicaciones del fabricante. En situaciones específicas, como el control de ácaros de almacenamiento, el veterinario puede recomendar un protocolo concreto que evite condensación y humedad al descongelarlo.

Conservación de latas y sobres abiertos

Antes de abrirlos, guarda latas y sobres en un lugar fresco y seco. Rechaza envases hinchados, abiertos, oxidados, con fugas o profundamente abollados cerca de las juntas.

Una vez abiertos, tápalos y refrigéralos siguiendo el tiempo indicado en la etiqueta. Colócalos en una zona estable del frigorífico, no en la puerta, donde la temperatura cambia con mayor frecuencia. Si transfieres el contenido a otro recipiente, utiliza uno limpio, cerrado y apto para alimentos.

Muchos gatos rechazan la comida demasiado fría. Sirve solo la porción necesaria y deja que pierda el frío de manera segura durante unos minutos o témplala ligeramente. Remueve y comprueba la temperatura antes de ofrecerla, especialmente si utilizas microondas, porque puede crear puntos muy calientes.

Cuánto tiempo puede permanecer la comida en el plato

La comida húmeda se deteriora antes a temperatura ambiente, sobre todo en días calurosos. Ofrece cantidades pequeñas varias veces al día y retira pronto lo que no se haya comido. Sigue las instrucciones del fabricante y reduce el tiempo si hace calor o hay insectos.

El pienso también acumula saliva, polvo y humedad cuando permanece horas en el cuenco. No vuelvas a mezclar las sobras con la bolsa limpia. Desecha las piezas mojadas, sucias o con un olor diferente.

Si el gato rechaza repentinamente un alimento que suele aceptar, revisa el aspecto y el olor antes de asumir que se ha vuelto selectivo. No lo obligues a comer un producto dudoso.

Higiene de platos, fuentes y utensilios

Lava a diario los recipientes de comida y agua con agua caliente y detergente apto, acláralos bien y déjalos secar. Las fuentes requieren desmontaje y limpieza periódica de bomba, filtros y conductos según el fabricante; rellenarlas sin lavarlas permite que se forme una película de microorganismos.

Utiliza utensilios distintos para alimentos crudos y listos para consumir. Limpia las superficies después de preparar comida y lávate las manos antes y después de servirla. Los niños pequeños, personas mayores, embarazadas e inmunodeprimidas necesitan especial protección frente a la contaminación cruzada.

Revisa fecha, lote y cadena de frío

Comprueba la fecha antes de comprar y al recibir un pedido. Ordena los envases para utilizar primero los más antiguos y conserva el lote hasta terminar el producto. No consumas alimentos que hayan perdido la cadena de frío o que se hayan descongelado sin control.

Ante un cambio de color, textura u olor, presencia de moho, insectos o un cierre dañado, no pruebes ni sirvas el contenido. Fotografíalo y contacta con el vendedor o fabricante. El instinto del gato puede hacer que rechace comida alterada, pero su aceptación no garantiza que sea segura.

En el episodio 68 de La Píldora Felina hablamos de los riesgos de hongos, bacterias y ácaros en la comida del gato y de cómo almacenar el pienso, refrigerar los alimentos húmedos, limpiar los recipientes y detectar productos deteriorados.

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