Volver a episodios
Imagen del episodio 362. Calentar a un gatito (SIN VESTIDOS)

362. Calentar a un gatito (SIN VESTIDOS)

martes, 25 de febrero de 2025 00:18:46

Reproducir episodio

Descripción del episodio

¿Te has preguntado alguna vez por qué tu gato busca desesperadamente el radiador en invierno? ¿O por qué algunos gatos mayores parecen tener siempre frío?¿Sabías que la hipotermia en gatos puede ser mortal y que muchas veces no nos damos cuenta hasta que es demasiado tarde?¿Has intentado alguna vez calentar a tu gato y te has dado cuenta de que no sabes cuál es la mejor manera de hacerlo?

Hoy hablaremos sobre la hipotermia y cómo ayudar a tu gato a estar más calentito.

🎯 Hoy tenemos un capítulo super importante porque la semana pasada saqué un tema un poco controvertido hablando sobre si poner o no vestidos a los gatos para darles calorcito y os prometí que daría una alternativa, es decir, si no has escuchado el capítulo del Martes pasado esto es un espoiler pero bueno: dije que no yo soy partidaria de poner vestidos porque no es útil (lo suyo sería poner guantes y calcetines) y tampoco es respetuoso para el gato. Pero también os dije: la semana que viene os explico como calentar un gatito.. ¡y ya ha llegado el día de hablar de esto!


¡NUEVO Canal de Telegram! ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠💬 Entra desde aquí 💬⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠
¡Ya está aquí el curso gratuito ENTIENDE A TU GATO EN 7 DÍAS!!
✨✨⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠Entiende a tu gato desde aquí⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠ ✨✨ 💙💙
Apuntáte a la newsletter FeliciCat y participa en el sorteo de una Asesoría Felina Online: ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠Clica aqui⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠
💙💙 Encuentra más capítulos e información en: ⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠www.pupusito.cat⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠⁠ 🐈🌐 ✅
Notas del programa: ⁠
https://www.pupusito.cat/podcast/362


En este capítulo te voy a contar cómo calentar a tu gatito de forma segura cuando tiene frío 🐱 Tu veterinaria felina, Esther Mercadé, explica que los gatos necesitan una temperatura de confort superior a 25 grados 🌡️

Te enseño diferentes métodos para calentar a tu gato: mantas normales para cubrirle especialmente las patitas, lámparas de calor de terrario (siempre que el gato pueda apartarse), y calentar el ambiente de la habitación 🏠

Te advierto que el piel con piel no es efectivo, ya que nuestra temperatura es menor que la de los gatos ❌ Para calentar por debajo, podemos usar esterillas eléctricas o cojines con agua caliente, pero siempre permitiendo que el gato pueda moverse si siente demasiado calor 🔥

En casos de hipotermia moderada a grave, es imprescindible acudir a la clínica veterinaria, donde utilizarán métodos profesionales como sueros calientes 🏥 No alimentes a un gato con temperatura inferior a 34 grados, ya que puede atragantarse 🚫

La clave está en monitorizar la temperatura y actuar con precaución, siempre permitiendo que el gato pueda escapar si se siente incómodo con el calor 🌡️ Si el termómetro ni marca, es momento de acudir a urgencias 🚗 En este episodio, tu veterinaria felina comparte su experiencia profesional para ayudarte a cuidar mejor de tu gatito en los días más fríos 💝

Leer más sobre este tema

Cómo calentar a un gato con frío de forma segura

Buscar el radiador o hacerse una bola no significa necesariamente que un gato tenga hipotermia. Muchos felinos eligen temperaturas ambientales más cálidas que las personas. Sin embargo, un gato mojado, muy joven, mayor, delgado, enfermo o expuesto al frío durante mucho tiempo sí puede perder temperatura de forma peligrosa.

Ante una hipotermia real, el objetivo no es vestirlo ni acercarlo todo lo posible a una fuente intensa de calor. Hay que retirarlo del frío, secarlo si está mojado, calentarlo de manera gradual y solicitar atención veterinaria.

Cómo saber si un gato tiene hipotermia

La temperatura corporal normal de un gato suele situarse alrededor de 38–39 °C, aunque el contexto y el método de medición importan. Tocar las orejas o las patas no permite determinarla con precisión: estas zonas pueden sentirse frías aunque la temperatura central sea normal.

Entre las posibles señales de hipotermia se encuentran:

  • temblores;
  • apatía, debilidad o desorientación;
  • respiración lenta o superficial;
  • pulso débil;
  • dificultad para caminar;
  • colapso o pérdida de conciencia.

La ausencia de temblores no descarta un cuadro grave. Cuando el organismo pierde capacidad para producir calor, el gato puede dejar de tiritar. Un animal poco reactivo, que no se sostiene o respira de forma anormal necesita atención urgente aunque no se disponga de termómetro.

Qué hacer durante el traslado al veterinario

Primero hay que llevar al gato a un lugar seco y protegido. Si está mojado, se seca con toallas sin frotar con fuerza. Después puede envolverse en mantas secas, dejando libres la nariz y la boca.

El calentamiento debe ser gradual. No se deben aplicar bolsas hirviendo, secadores muy calientes, estufas pegadas al cuerpo ni agua caliente directamente sobre la piel. Un gato débil puede no apartarse cuando empieza a quemarse.

Si se utiliza una fuente templada durante el traslado, debe estar bien envuelta en varias capas de tela y colocarse junto al cuerpo, no debajo de todo su peso ni en contacto directo. Hay que comprobar con frecuencia que no esté demasiado caliente.

La prioridad es llamar al centro veterinario y salir hacia allí. Intentar normalizar por completo la temperatura en casa puede retrasar el tratamiento de la causa, que quizá sea shock, infección, traumatismo, exposición ambiental u otra enfermedad grave.

Por qué las mantas ayudan, pero no siempre bastan

Una manta reduce la pérdida de calor, pero genera poco calor por sí misma. Resulta útil en un gato ligeramente frío y capaz de producir calor corporal. En uno con hipotermia avanzada, el equipo veterinario puede necesitar calentamiento activo y monitorización.

Las mantas también deben permitir vigilar la respiración y el nivel de respuesta. Envolver al gato con demasiada presión puede dificultar su movimiento o esconder un deterioro.

Camas térmicas y esterillas eléctricas

Una superficie térmica diseñada para animales puede servir para el confort cotidiano de un gato sano si se usa según las instrucciones. Debe cubrir solo una parte de la cama para que pueda elegir una zona más fresca, y conviene revisar cables, temperatura y estado de la funda.

No se recomienda colocar a un gato inmóvil o inconsciente sobre una esterilla eléctrica doméstica. Tampoco deben utilizarse bolsas de semillas, arroz o agua muy calientes: pueden conservar una temperatura capaz de producir quemaduras aunque al tocarlas parezcan tolerables durante unos segundos.

En un gato enfermo, el riesgo cambia porque quizá no perciba el calor o no tenga fuerza para alejarse. En ese caso el calentamiento activo corresponde al equipo veterinario.

Lámparas, radiadores y calefactores

Los radiadores y calefactores pueden crear una zona cálida en la habitación, pero deben mantenerse estables, protegidos y a una distancia que evite quemaduras. El gato siempre necesita una salida libre y acceso a un lugar más fresco.

Las lámparas de calor concentran energía en una superficie pequeña y pueden causar sobrecalentamiento, deshidratación o lesiones cutáneas. No son una opción adecuada para improvisar primeros auxilios sin control de distancia y temperatura.

Calentar el ambiente es más uniforme que dirigir un chorro de aire caliente al animal. Aun así, una habitación cálida no sustituye la atención urgente si el gato está débil o tiene una temperatura baja.

¿Sirve ponerle ropa?

Un jersey puede incomodar, limitar el movimiento, dificultar el acicalamiento y ocultar cambios en la respiración o la piel. Tampoco trata una hipotermia ni resuelve la enfermedad que la provoca.

Hay prendas con una finalidad médica concreta, como proteger una herida después de una intervención, pero deben tener el tamaño correcto y utilizarse bajo supervisión. Vestir de forma habitual a un gato sano para que conserve calor no suele ser necesario si dispone de zonas secas y confortables.

Para gatos sin pelo, muy mayores o con poca condición corporal puede ser más útil adaptar el entorno: camas protegidas de corrientes, mantas, refugios cerrados y una temperatura ambiental cómoda. Si parece tener frío continuamente, conviene descartar dolor, pérdida de peso, alteraciones hormonales y otras enfermedades.

No ofrecer comida ni líquidos a un gato muy débil

Un gato consciente, estable y solo ligeramente frío puede mostrar interés por comida húmeda templada, pero alimentar no es un método de recalentamiento. Si está aturdido, no traga bien o presenta hipotermia importante, darle comida o agua por la boca aumenta el riesgo de aspiración.

No hay que forzar la ingesta ni administrar líquidos con jeringa. En la clínica pueden valorar la hidratación, calentar fluidos cuando está indicado y controlar la temperatura mientras tratan la causa.

Cuándo es una emergencia

La pérdida de conciencia, respiración lenta o dificultosa, debilidad marcada, colapso, traumatismo, exposición prolongada o una temperatura claramente inferior a la normal justifican una consulta inmediata. Los gatitos neonatos y los animales enfermos se enfrían con rapidez y merecen especial precaución.

Durante el trayecto, mantener al gato seco, envuelto y protegido del frío es una medida de apoyo. El calentamiento seguro evita dos extremos: permitir que la temperatura siga bajando y provocar quemaduras o sobrecalentamiento por intentar subirla demasiado deprisa.

En el episodio 362 de La Píldora Felina hablamos de cómo reconocer la hipotermia y calentar a un gato de forma gradual y segura, sin recurrir a vestidos ni fuentes de calor peligrosas.

¿Cómo te puedo seguir ayudando?

Recursos diseñados para que tu gato viva mejor.

Más recursos en pupusito.cat →