Volver a episodios
Imagen del episodio 25. Especial parásitos 2/5: en el sistema digestivo

25. Especial parásitos 2/5: en el sistema digestivo

martes, 6 de junio de 2023 00:16:07

Reproducir episodio

Descripción del episodio

¿Las diarreas son una señal de alarma urgente? ¿Qué son esos granitos blancos que deja tu gato en el sitio donde estaba durmiendo? ¿Y tú? ¿Te tienes que desparasitar?


Hoy te explicaré cuáles son los parásitos gastrointestinales más habituales y hablaremos de qué le provocan a tu gato, cómo se ha podido contagiar y cómo evitarlo.


✔️ Participa en el sorteo apuntándote a la newsletter: Clica aqui


Entra en el nuevo perfil de Instagram


Encuentra más capítulos y información en: www.pupusito.cat


Si quieres enviarme un comentario escríbeme en www.pupusito.cat/contactar



Hosted on Acast. See acast.com/privacy for more information.

Leer más sobre este tema

Parásitos intestinales en gatos: síntomas, contagio y prevención

Los parásitos gastrointestinales incluyen gusanos y organismos microscópicos capaces de vivir en el intestino del gato. Algunos causan diarrea evidente, mientras que otros permanecen sin síntomas durante bastante tiempo. Por eso no basta con observar las heces para confirmar que un animal está libre de infección.

El riesgo cambia según la edad, el acceso al exterior, la caza, la dieta, la convivencia con otros animales y la zona geográfica. La desparasitación y los análisis deben adaptarse a ese perfil, no aplicarse con una frecuencia idéntica a todos.

Parásitos intestinales frecuentes

Entre los gusanos redondos destaca Toxocara cati, especialmente habitual en gatitos. Los anquilostomas se fijan a la pared intestinal y se alimentan de sangre, por lo que pueden contribuir a anemia. Entre las tenias, Dipylidium caninum se transmite cuando el gato ingiere una pulga infectada durante el acicalamiento.

Giardia, coccidios y Cryptosporidium son parásitos microscópicos. No aparecen como gusanos visibles y requieren pruebas fecales específicas. Algunos se propagan con facilidad en lugares donde conviven muchos animales, como refugios o criaderos.

Cada parásito posee un ciclo distinto. Un producto eficaz frente a gusanos redondos puede no eliminar tenias o protozoos, de modo que elegir un antiparasitario por intuición puede dejar el problema sin tratar.

Síntomas de parásitos digestivos

Los signos posibles incluyen diarrea, vómitos, barriga distendida, gases, pérdida de peso, poco crecimiento, pelo apagado y disminución del apetito. Los anquilostomas y las infestaciones intensas pueden causar anemia y debilidad.

Algunos gatos eliminan gusanos en las heces o el vómito. Los segmentos de Dipylidium se parecen a granos de arroz o pequeñas piezas de pasta y pueden encontrarse alrededor del ano, en la cama o en lugares donde descansa.

La ausencia de signos no excluye una infección. Un adulto sano puede eliminar huevos o quistes de manera intermitente y actuar como fuente de contagio para otros animales.

Un gatito con diarrea, vómitos, encías pálidas, abdomen doloroso, debilidad o incapacidad para retener agua necesita atención veterinaria rápida. La deshidratación y la anemia avanzan con mayor velocidad en animales pequeños.

Cómo se contagian los gatos

Dependiendo del parásito, el gato puede ingerir huevos, larvas, quistes u ooquistes presentes en heces, tierra, agua, presas o superficies contaminadas. Cazar roedores y aves aumenta la exposición a especies que utilizan hospedadores intermediarios.

Las pulgas transmiten Dipylidium cuando son ingeridas, de modo que tratar la tenia sin controlar las pulgas favorece la reinfección. Algunos gatitos adquieren Toxocara a través de la leche materna; otros llegan ya infectados desde entornos con una elevada carga ambiental.

Los gatos de interior tienen un riesgo menor, pero pueden exponerse al incorporar otro animal, convivir con un perro que sale o acceder a balcones y patios. Los huevos microscópicos también pueden entrar de forma accidental con tierra u objetos, aunque esto no significa que caminar con zapatos por casa produzca inevitablemente una infección.

Cómo se diagnostican

El análisis de heces permite buscar huevos, quistes, ooquistes o antígenos. Como algunos parásitos se eliminan de manera intermitente, la clínica puede solicitar muestras de varios días o combinar técnicas.

Una fotografía de lo observado y una muestra fresca en un recipiente limpio pueden ayudar. No añadas productos, arena ni desinfectante. Conserva y transporta la muestra según las instrucciones de la clínica.

Ver un gusano no basta para escoger un medicamento con seguridad y un resultado negativo aislado no siempre descarta la infección. La interpretación considera síntomas, edad, tratamientos previos y riesgo epidemiológico.

Tratamiento y desparasitación

El tratamiento depende del parásito identificado o más probable. Fármacos como prazicuantel, pirantel, fenbendazol, emodepsida y otros cubren organismos diferentes y tienen pautas específicas. Algunos protozoos requieren tratamientos y medidas higiénicas particulares.

No utilices productos para perros, remedios naturales ni dosis calculadas a partir de otro gato. Tampoco repitas un fármaco porque la diarrea continúe: podría existir otra causa o ser necesario confirmar que el parásito se ha eliminado.

La frecuencia preventiva puede ir desde controles fecales programados hasta desparasitación regular, según el estilo de vida. Un gato cazador o con acceso exterior suele necesitar un plan más intenso que un adulto de interior sin contactos, pero la pauta debe establecerla su veterinaria.

Limpieza para evitar reinfecciones

Retira las heces del arenero a diario y lava la bandeja con regularidad. Limpia comederos y bebederos, evita que los animales compartan agua contaminada y recoge las deposiciones de perros del hogar. En casos de Giardia u otros protozoos, puede ser necesario higienizar superficies y lavar textiles de forma más estricta.

Trata simultáneamente las pulgas cuando se diagnostique Dipylidium. Si conviven varios animales, la clínica decidirá cuáles necesitan pruebas o tratamiento; medicarlos a todos sin valoración tampoco es siempre correcto.

Lávate las manos tras limpiar el arenero, antes de comer y después de manipular heces. Los niños no deberían jugar cerca de bandejas o tierra contaminada.

¿Los parásitos de los gatos pueden afectar a humanos?

Algunas especies son zoonóticas, pero la vía de transmisión y el riesgo varían. La higiene, el control veterinario y la retirada frecuente de heces reducen mucho la exposición. Tener un gato no implica que la familia deba tomar antiparasitarios de manera rutinaria.

Las personas no deberían automedicarse ni seguir el calendario del animal. Si alguien presenta síntomas o pertenece a un grupo vulnerable, debe consultar a un profesional sanitario e informar de la convivencia y de cualquier diagnóstico veterinario confirmado.

Cuándo la diarrea es urgente

Una deposición blanda aislada en un adulto activo no tiene la misma gravedad que diarrea repetida en un gatito. Acude con rapidez si hay sangre abundante, vómitos, dolor, fiebre, debilidad, deshidratación, pérdida de peso o rechazo de comida y agua.

Los parásitos son una posibilidad, pero no la única. Cambios dietéticos, infecciones, tóxicos y enfermedades intestinales o sistémicas producen signos similares. Un diagnóstico evita tratar a ciegas y permite elegir la prevención adecuada para el futuro.

En el episodio 25 de La Píldora Felina hablamos de los gusanos y protozoos intestinales más habituales, las vías por las que se contagian y la importancia de ajustar los análisis, la higiene y la desparasitación al riesgo de cada gato.

¿Cómo te puedo seguir ayudando?

Recursos diseñados para que tu gato viva mejor.

Más recursos en pupusito.cat →