171. Leucemia Felina
Reproducir episodio
Descripción del episodio
¿Son todos los gatos igualmente susceptibles a la leucemia felina? ¿Sabías que la leucemia felina es una de las principales causas de muerte en gatos y que no solo los gatos de las colonias o las protectoras están en riesgo? ¿Cómo podemos prevenir que nuestros gatos contraigan esta terrible enfermedad y qué síntomas debemos buscar?
Hoy hablaremos sobre una terrible enfermedad y de como podemos estar tranquilos de que nuestro gato no la coja
¡NUEVO Canal de Telegram! 💬 Entra desde aquí 💬
¡Ya está aquí el curso gratuito ENTIENDE A TU GATO EN 7 DÍAS!!
✨✨Entiende a tu gato desde aquí✨✨
💙💙 Apuntáte a la newsletter FeliciCat y participa en el sorteo de una Asesoría Felina Online: Clica aqui 💙💙
Encuentra más capítulos e información en: www.pupusito.cat 🐈🌐
✅ Notas del programa:
https://www.pupusito.cat/podcast/171-leucemia-felina
👋 ¡Hola! Soy Esther Mercadé, tu veterinaria felina. 🐾 En el capítulo 171 de La Píldora felina, te voy a contar todo sobre una enfermedad que puede afectar a nuestros amigos felinos: la Leucemia Felina. 🎙
¿Sabías que es una de las principales causas de muerte en gatos, pero no solo los de las colonias o las protectoras están en riesgo? 😿 La leucemia felina debilita el sistema inmunológico del gato, haciéndolo más susceptible a otras infecciones y enfermedades, incluyendo diversos tipos de cáncer. 🩺
En este episodio, vamos a desentrañar sus formas de contagio y formas de NO contagio. ¿Te sorprendería saber que se transmite principalmente a través del contacto cercano entre gatos que se quieren mucho? 😽 Pero no te preocupes, compartir el mismo espacio o un roce leve no facilita su transmisión. 🙀
Además, te contaré sobre los síntomas sutiles iniciales y los más graves a largo plazo. 🌡️ ¿Anemia, infecciones recurrentes, problemas dentales, diferentes formas de cáncer? Sí, todos estos pueden ser signos de leucemia felina. 😷
¡Pero no todo son malas noticias! 🎉 En Pupusito.cat, encontrarás todos los cursos que necesitáis para cuidar a vuestro gato, entenderlo y hacer que viva mejor, más tiempo y más feliz. 😺
Así que, ¡sintonízate! Aprende, comprende y, sobre todo, disfruta de la compañía de tu gato. 🎧 Te espero en el capítulo 171 de La Píldora felina. ¡Un abrazo, un toquecito de nariz y nos vemos en el ESTE capítulo! 🐾🐾
También te puede interesar
Leer más sobre este tema
Leucemia felina: cómo se contagia, qué síntomas puede dar y cómo prevenirla
La leucemia felina es una infección causada por el virus FeLV, que afecta solo a los gatos. Puede alterar sus defensas, favorecer la anemia y aumentar el riesgo de algunos cánceres, pero un resultado positivo no significa que haya que tomar una decisión irreversible ni permite predecir por sí solo cuánto vivirá ese gato. La evolución es variable y requiere seguimiento veterinario.
El contagio suele asociarse a una convivencia estrecha con gatos infectados. Por eso también puede estar en riesgo un gato que no sale de casa si se introduce otro gato sin conocer su estado frente al virus. En el episodio 171, Esther insiste en que no hace falta que el animal se pelee o viva en una colonia para estar expuesto.
Cómo se transmite la leucemia felina
El virus puede pasar de un gato a otro principalmente por la saliva y las secreciones nasales. El acicalamiento mutuo y el contacto cercano y repetido facilitan la transmisión; compartir comederos y bebederos puede contribuir cuando los gatos conviven. Las mordeduras también pueden transmitirlo, aunque este mecanismo se asocia especialmente al virus de la inmunodeficiencia felina, que es distinto. Una gata infectada puede transmitir FeLV a sus crías antes del nacimiento o durante la lactancia.
Vivir bajo el mismo techo no equivale automáticamente a contagiarse, pero tampoco garantiza seguridad si hay interacciones estrechas. Ante un positivo en una casa con varios gatos, pide orientación para comprobar el estado de los demás y organizar la convivencia. Evita presentar a un gato nuevo hasta haber hablado de las pruebas y del riesgo con tu veterinaria.
FeLV no se transmite por el aire como una infección respiratoria. Fuera del gato sobrevive poco tiempo y la transmisión indirecta a través de superficies secas es improbable. No infecta a las personas ni a los perros. Esto no elimina la necesidad de limpiar el material clínico o doméstico con normalidad, porque otros agentes infecciosos sí pueden propagarse de otras maneras.
Qué síntomas pueden hacer sospechar
Algunos gatos no muestran signos durante un tiempo. Cuando aparecen, pueden ser poco específicos: menos apetito, pérdida de peso, apatía o fiebre. También pueden observarse anemia, infecciones repetidas, inflamación de la boca, diarrea persistente o problemas respiratorios. FeLV se relaciona además con ciertos tumores, entre ellos algunos linfomas.
Ninguno de estos signos confirma por sí solo una leucemia felina. Si tu gato deja de comer, pierde peso, está decaído o enferma una y otra vez, solicita una consulta. El examen y las pruebas ayudarán a averiguar qué sucede. Si tiene dificultad respiratoria, debilidad intensa o un deterioro rápido, necesita atención urgente.
Cómo se confirma un resultado positivo
Las clínicas suelen empezar con una prueba de sangre que detecta el antígeno de FeLV; a menudo se realiza junto con la prueba de inmunodeficiencia felina. Un test inicial positivo o dudoso debe interpretarse en su contexto y puede requerir confirmación o repetición. La fase de la infección y el momento de la exposición influyen en lo que detecta cada prueba. El veterinario decidirá si conviene repetir el test más adelante o emplear una técnica de laboratorio diferente.
También es útil hacer pruebas a un gato recién incorporado al hogar, tras una posible exposición o cuando aparecen signos compatibles. Un resultado negativo obtenido muy pronto después del contacto puede no cerrar la investigación: pregunta si hay que repetirlo y cuándo. Hasta aclarar la situación, evita el contacto estrecho con gatos cuyo estado se desconoce.
Vacuna y prevención en casa
Existe vacuna frente a FeLV, pero no ofrece protección absoluta ni sustituye conocer el estado de los gatos que van a convivir. Su indicación y las revacunaciones dependen de la edad, el entorno y el riesgo de exposición. Antes de la primera vacunación, se recomienda comprobar que el gato es negativo. Consulta el plan adecuado si sale al exterior, convive con gatos de estado desconocido, recibe animales en acogida o puede tener contacto con gatos visitantes.
Si un gato vive con FeLV, la prioridad es atenderlo como individuo: revisiones veterinarias, vigilancia de cambios de apetito o peso y tratamiento de los problemas que aparezcan. Un diagnóstico confirmado no es una sentencia inmediata. Separarlo de gatos negativos o valorar otras medidas de convivencia exige una conversación concreta sobre riesgos y bienestar, no decisiones precipitadas basadas en un único test.
En el episodio 171 de La Píldora Felina hablamos de las formas de contagio y de no contagio de FeLV, sus posibles síntomas y por qué también hay que valorar el riesgo en gatos que viven dentro de casa.
¿Cómo te puedo seguir ayudando?
Recursos diseñados para que tu gato viva mejor.

